Detección automática de goles: lo que el ojo humano es incapaz de ver

Publicado el 13 de marzo de 2013
Una de las mayores dificultades a las que se enfrentan los árbitros es que, para poder ver un gol, el balón tiene que permanecer detrás de la línea durante al menos 60 milésimas de segundo, lo que se debe a que el ojo humano procesa solo alrededor de 16 imágenes por segundo. En este vídeo se compara la percepción humana y la percepción de las cámaras del mismo disparo observado desde distintas perspectivas.