Bután estrena césped sintético en los Campos de Fútbol de Chanjiji

El 15 de diciembre de 2012 fue un día memorable para el fútbol butanés: en esta fecha S. M. el príncipe Jigye Ugyen inauguró los primeros campos de césped sintético. Gracias al apoyo económico de la FIFA, fue posible instalar un terreno de juego grande y dos pequeños. Esto significó un gran adelanto para el desarrollo del balompié en el reino himalayo, que a menudo ocupa las últimas plazas de la clasificación mundial de la FIFA.

En marzo de 2012, el Presidente de la FIFA Joseph S. Blatter, acompañado por el príncipe Jigyel, dio inicio junto al estadio nacional a las obras de la instalación de las nuevas canchas, financiadas con los proyectos Goal III y Goal IV, que administra la asociación butanesa (BFF).

“El futuro del fútbol se localiza en Asia, donde viven dos terceras partes de la población mundial. Asia no solo es un enorme mercado económico, sino que puede convertirse también en un enorme mercado futbolístico”, afirmó el Presidente de la FIFA en la rueda de prensa posterior, y subrayó la importancia de los aspectos sociales y didácticos del fútbol para la juventud butanesa.

“Quien practica el fútbol, hace algo para mantenerse en forma. La actividad deportiva es un indicativo de una sociedad sana. Es importante aprender no solo a ganar, sino también a perder. Esto es lo que cuenta en los deportes de equipo”.

Mejor infraestructura y promoción de la liga
Los campos comenzaron a utilizarse casi nueve meses después de la visita presidencial. En las próximas semanas, deberán llevarse a cabo unas pruebas para comprobar finalmente si se cumplen las exigencias del Programa de Calidad de la FIFA, lo cual garantizará la idoneidad de los terrenos para albergar partidos internacionales.

“Para los campos butaneses, se tuvieron en cuenta las condiciones particulares del reino: la capital Timbu, situada a una altura de 2 500 msnm; tiene inviernos fríos, veranos cálidos yun periodo de monzón. El césped, por tanto, debe poder resistir en estas condiciones.Además, la superficie sintética tiene que soportar un desgaste mayor que aquel al que se ve expuesto el césped natural. Esto se verifica también mediante pruebas específicas que cumplen los requisitos del Programa de Calidad de la FIFA”, así explica el profesor Dr. Eric Harrison de la Universidad de Loughborough las particularidades de este proyecto, cuya construcción comenzó en marzo de 2012 y finalizó en octubre del mismo año.

Los apasionados deportistas, que provienen de todas las regiones del reino, pueden usar los campos cinco días a la semana, a partir de las seis de la mañana hasta la medianoche.

En estos terrenos no solo se disputan partidos de la liga, sino también de varios torneos, organizados en su mayoría por la asociación butanesa. La selección entrena también sobre el verde sintético. “ El campo lo disfruta toda la comunidad futbolística, de la que igualmente forman parte el presidente y el secretario general de la BFF, aunque a veces juega asimismo el rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck en el campo principal”, comenta Harrison, y deja en claro el inmenso valor de los campos artificiales en el pequeño país del sur de Asia.

Financiación del mantenimiento mediante tasas por la utilización
Un ejemplo del éxito alcanzado es la popularidad en aumento del campeonato liguero. El número de espectadores crece constantemente, ya que los partidos son más competitivos y, por ello, atraen a más aficionados. Todos los futbolistas logran mejorar día a día su nivel de juego con mejores instalaciones.

Asimismo, se ha visto que el disfrute no se reserva a los grandes, porque también los niños y niñas menores de doce años pueden utilizar las canchas: dos días a la semana se encuentran a disposición de los pequeños para que entrenen. El programa de formación de fútbol base ha adquirido rápidamente gran fama y cada vez más padres llevan a sus retoños a los Campos de Fútbol de Chanjiji.

Con el fin de que las instalaciones sirvan a futuras generaciones de futbolistas, permanecen cerradas dos días a la semana para llevar a cabo el servicio de mantenimiento; una medida de suma importancia, teniendo en cuenta el uso intenso que se hace de ellas.

Para sufragar los gastos de este mantenimiento, la asociación butanesa cobra una tasa de 50 dólares por partido, suma que sirve también para crear reservas que cubrirán otros futuros gastos: una inversión en el porvenir y el desarrollo del fútbol en Bután.