El balón visto por los jugadores

En el quinto y último artículo de nuestra serie sobre el proyecto mundial de calidad de la FIFA relativa a la fabricación de balones - el Programa de Denominaciones-, examinaremos el efecto que el Programa tiene en el juego mismo. ¿Ha mejorado el nivel de habilidad? ¿Ha contribuido a que el trabajo de los árbitros sea más fácil y ha aportado ventajas médicas?

Serie
El FIFA Magazine presenta detallada-mente en una serie el Programa de Denominaciones, iniciado por la FIFA en 1995, y el balón de fútbol. En la presente y última serie exponemos la cuestión de que si este Programa ha aportado o no algún cambio en el fútbol.
Cuando el Programa de Denominaciones de la FIFA sobre la calidad de los balones dio el saque de salida en enero de 1996, Joseph S. Blatter, actual Presidente de la FIFA, hizo una valoración inequívoca en cuanto a su efecto: "Con la mejora del nivel de calidad de los balones, el Programa de Denominaciones incremen-tará igualmente el nivel del juego", fue su opinión en ese entonces.

Fue una declaración aventurada, pero respondió enteramente a la realidad. No existe duda alguna de que los balones con la marca FIFA satisfacen las exigencias de los jugadores, permitiéndoles actuar con una técnica mayor y con la confianza de que la pelota con la marca FIFA reaccionará incluso al toque más insignificante.

Esto no es solamente una constatación general, sino el reflejo de la opinión de las personas a las que realmente atañe: los jugadores. Tomemos como ejemplo al inglés Michael Owen, la gran revelación del Mundial de Francia 98 y famoso por su habilidad de llevar el balón: "He notado una mejora en la calidad de la pelota, pese a jugar sólo hace poco tiempo en la categoría más alta. Para mí, personalmente, es una gran cosa, pues mi juego vive de la técnica, velocidad y la habilidad de desequilibrar a los defensores adversarios. Es así que el balón se convierte en una arma adicional, lo cual beneficia también a mi equipo".

La mayor sensibilidad de los balones modernos significa que se les puede controlar con mayor confianza, ya que no existe más el riesgo de un rebote en falso. El astro colombiano Carlos Valderrama subraya este argumento: "El fútbol contemporáneo es tan veloz que estás obligado a dominar el balón en fracciones de segundos. Para lograrlo, tienes que jugar con una pelota que responda enteramente a tu toque, ya sea durante un pase, una gambeta o al controlarla. Los balones del pasado eran imprevisibles, de manera que está bien que la FIFA se ocupe de este asunto tan importante para los jugadores de élite".


Los balones de la actualidad no absorben el agua. Ello se debe particularmente al revestimiento sintético utilizado. La absorción de agua es una prueba en el Programa de Denominaciones.
Una parte de esta imprevisión fue solucionada con una de las pruebas del Programa de Denominaciones que se concentra en la retención de la forma y el tamaño. Estas pruebas ayudaron también a los árbitros, como por ejemplo Paul Durkin, colegiado en ligas superiores desde 1987 y árbitro de la FIFA desde 1994: "Cuando ves una pelota con las marcas registradas de la FIFA, entonces tienes que controlar solamente su presión y nada más, aunque para mayor tranquilidad, suelo controlar también su redondez. Es verdad que existe todavía una ligera diferencia entre los balones de diversas marcas, pero fue interesante arbitrar en Francia 98 donde todos los balones tenían la misma marca. La consistencia que se produjo gracias al uso de un tipo de pelota solamente, también ayudó enormemente a los guardametas, pues se habituaron muy pronto a la elipse del balón. No cabe duda alguna de que los esféricos han mejorado enormemente desde que comencé a arbitrar. Estoy convencido de que el Programa de Denominaciones es un gran proyecto".

Se sobreentiende que FIFA desearía que cada vez más partidos de fútbol sean jugados con balones que pasaron exitosamente las pruebas reglamentarias para mejorar así el nivel general del fútbol. "El hecho de que los profesionales jueguen con pelotas que llevan la marca registrada de la FIFA no pasa desapercibido y sirve de ejemplo a los demás", dice Gerhard Prochaska, gerente general de ISL Licensing. "Con el tiempo, se irá difundiendo el mensaje de que si se aspira a emular a los astros mundiales, los balones sometidos a dichas pruebas son un ingrediente clave para ello".

Un virtuosismo que se ve cada vez más en esta categoría de juego es la capacidad de darle un efecto determinado a la pelota, particularmente en saques de esquina. Es una habilidad que el jugador croata Robert Prosinecki domina a la perfección y que, a su entender, depende también mucho del balón: "Con la técnica adecuada, los balones de hoy en día te permiten obtener un efecto increíble en el aire como lo hiciera Roberto Carlos en el Torneo de Francia. "Me complace enormemente que la FIFA se esmere en mantener una alta calidad de balones - ¡aunque no estoy muy seguro de que los bloques defensivos estén muy contentos de ello!"

La mejora en los balones contro-lados en base al Programa no ayuda a los jugadores solamente cuando patean el esférico, sino también cuando lo cabecean, tal cual nos explica el -jugador noruego Tore Andre Flo: "Para mí son importantísimas la potencia y la precisión en el juego de cabeza. Tengo que estar seguro de que el vuelo del balón sea duro y exacto, ya sea de dos o diez metros. Es importante que la pelota no absorba humedad, como era el caso en el pasado, y adquiera cada vez más peso a medida que transcurre el partido. Si las nuevas pruebas de la FIFA también tienen en cuenta este factor, entonces debe ser un buen programa".

Al respecto podemos tranquilizar a Tore porque existe efectivamente una prueba que se concentra solamente en la absorción de agua: los balones son sumergidos repetidas veces en agua y se controla cada vez su peso "anterior" y "posterior". El tema del constante cabeceo de una pelota pesada pasó a ser un importante tópico médico en épocas recientes y el Dr. Michel D'Hooghe, presidente de la Comisión de Medicina deportiva de la FIFA, explica a este respecto: "Se supone que repetidos golpes en la cabeza pueden causar lesiones o heridas a largo plazo. Dicho de otra manera, es más inofensivo recibir regularmente golpes inofensivos en la cabeza que pasan desapercibidos, que sufrir de un fuerte golpe ocasional que conduce a una lesión aguda. Es indispensable tener en cuenta que tales lesiones constituyen un peligro latente, de manera que se recomienda evitar sesiones de entrenamiento concentradas solamente en el juego de cabeza, ya que multiplican el riesgo de lesión, al contrario de lo que sucede en los partidos".

¿Contribuyó el Programa a mejorar esta situación? "Es obvio que es mejor utilizar una pelota de alta calidad como las que se habilitan en base al Programa, pero la diferencia que existe no es un factor tan determinante, a menos que aumente la frecuencia del juego de cabeza", explica el Dr. D'Hooghe.

Evitar posibles lesiones

"No creo que se hayan realizado experimentos al respecto -agrega D'Hooghe- y sería interesante averiguar si los jugadores que cabecean balones a gran velocidad sufren lesiones craneales más a menudo. Es muy importante que los niños utilicen solamente pelotas de espuma de goma livianas para practicar su habilidad de cabeceo a fin de evitar posibles lesiones. Cabe indicar que cuanto más hábil sea el jugador en el juego de cabeza, tanto menor será el riesgo de lesión. Asimismo es justo señalar que es preferible cabecear una pelota moderna e impermeable que golpear un balón de antaño con cordones, el cual representaba un peligro particularmente cuando se ponía cada vez más pesado con la lluvia".


Habilidades técnicas como el regate, que requiere un balón de gran sensibilidad, están en auge gracias al Programa de Denominaciones.
Este problema conducía frecuentemente a que las pelotas se dañaran y que el árbitro estuviera obligado a cambiarlas. "La prueba correspondiente del Programa de Denominaciones evita este problema", dice Walter Gagg, Director de la División Deporte de la FIFA, quien supervisa el sector del arbitraje. "El problema de una pelota que pierde aire ha dejado de existir y las numerosas pruebas que se realizan en la actualidad han aligerado enormemente la labor de los árbitros previa a los partidos".

La palabra final la tienen los jugadores y ¿quién es más apto que Savio, jugador de Brasil y del Real Madrid, para subrayar los comentarios iniciales del Presidente de la FIFA en relación con la mejora del nivel de habilidad ?: "La habilidad técnica con el balón sigue siendo una de las partes vitales del juego. Los balones de la actualidad responden en fracciones de segundos a todo movimiento o toque, lo cual puede ser tu revelación, pero también tu perdición, ya que no podrás echarle más la culpa a la pelota si fallas un toque o un pase".