El césped artificial llega para quedarse en Sudáfrica

Limonta Sport, fabricante recomendado por la FIFA, ha instalado tres terrenos de césped artificial que van a transformar las ciudades de Ekangala, Mafikeng y Tlakgameng. La calidad de los nuevos campos es de primer nivel, lo que ha de contribuir definitivamente a alejar a los niños de la calle.

“La instalación de estos campos marca un punto de inflexión en estas comunidades porque todo el mundo va a poder utilizarlos: escuelas, clubes y grupos de aficionados”. Con estas palabras, Roberto Teani, responsable de marketing de Limonta Sport, subraya la importancia de estos tres campos que su empresa ha instalado en Sudáfrica.

Para el proyecto en Sudáfrica, que implicaba instalar tres canchas artificiales en diferentes regiones del país, un comité privado eligió a Limonta Sport tras un proceso de licitación. Los resultados se ven ahora en Ekangala (Ekangala Stadium), Mafikeng (Mafikeng Municipality Pitch) y Tlakgameng (Tlakgameng Village Pitch).

“Por regla general, los campos no se construyen cerca de grandes ciudades, sino más bien en la periferia. Con ello se pretender reunir a personas de varias ciudades en un campo. Los terrenos instalados en Sudáfrica se hallan en diferentes regiones del país. Ekangala se encuentra a las afueras de Pretoria; Mafikeng, en la frontera con Botsuana y Tlakgameng, en el noroeste del país”, explica Teani.

De la tierra pedregosa a la tierra de la alegría
Mafikeng viene del idioma tswana y significa “tierra pedregosa”, lo que pone de manifiesto la dificultad del proyecto al tratarse de tres campos construidos en zonas claramente subdesarrolladas. Los jugadores tenían que conformarse antes con terrenos polvorientos y pedregosos sin posibilidad alguna de organizar sesiones de entrenamiento, ligas o programas educativos. Condiciones que ilustran la importancia de la obra.

Para velar por este nivel de calidad, solo se autorizaron fabricantes recomendados por la FIFA, como Limonta Sport, en la licitación pública, ya que esta iniciativa de la FIFA ofrece en todo el mundo la garantía de que las canchas presentan la mejor calidad, un óptimo rendimiento y la máxima seguridad para satisfacer las necesidades de los deportistas. “Para los inversores, representa la seguridad añadida de que el encargo se llevará a cabo sin contratiempos“, añade Teani.

En Sudáfrica, la experiencia y los conocimientos de los fabricantes recomendados por la FIFA aportaron la técnica necesaria para completar el proyecto. Asimismo, se garantizó el uso de los materiales adecuados a las condiciones climáticas particulares de la región.

“Para cada terreno necesitamos una media de entre tres y cuatro meses para llevar a cabo el proyecto, desde el primer diseño hasta el toque final. Sin embargo, en esta zona tardamos unos cinco meses con la inspección y la instalación”.

Calidad y seguridad
La calidad del resultado habla por sí misma. Los tres campos recibieron el sello de calidad FIFA RECOMMENDED 1 STAR porque se ajustan a las exigencias del deporte de masas y aficionados, especialmente en lo que se refiere a la resistencia al uso diario. El sello de calidad “FIFA RECOMMENDED” garantiza tanto el cumplimiento de los estándares de calidad como una serie de controles periódicos, exámenes prácticos y pruebas de laboratorio que realizan institutos independientes acreditados por la FIFA.

Teani subraya los beneficios que aporta la instalación de un terreno de alta calidad en una ciudad: “No se organizaban actividades lúdicas fuera de las escuelas. No había ningún campo de fútbol, ni siquiera uno que estuviera en malas condiciones, sino que se jugaba sobre la tierra. Ahora es más fácil alejar a los niños de la calle e implicarlos en actividades lúdicas”.

Con estas canchas, Ekangala, Mafikeng y Tlakgameng disponen durante 6-10 horas de superficies de juego perfectas y ofrecen a los niños un entorno seguro en el que pueden pasar el tiempo después de clase. Además, se podrán realizar sesiones de preparación física y técnica de mayor exigencia, así como actividades pedagógicas en colaboración con nuevas entidades deportivas. Este proyecto en Sudáfrica demuestra a todas luces que un campo es mucho más que un terreno y que el fútbol es mucho más que un “mero” deporte.