El sistema de detección automática de gol y el árbitro

La introducción de los dispositivos de detección del gol tendrá influencia en la futura labor arbitral. La sección de preguntas frecuentes que viene a continuación da respuesta a las principales cuestiones sobre el papel del árbitro a la hora de hacer uso de estos dispositivos.

1. ¿Tiene que usar el árbitro este sistema?

El IFAB ha definido la posición del árbitro en las Reglas del Juego declarando que puede usar el sistema siempre que esté convencido de que funciona correctamente, para lo cual se llevarán a cabo diversas pruebas antes del partido. Sin embargo, el árbitro puede ignorar la información que recibe en su reloj durante el partido si está seguro de que el reloj no funciona correctamente.

2. ¿Cómo puede el árbitro comprobar que el sistema funciona?

El colegiado y su equipo deben comprobar que el sistema funciona antes de usarlo mediante una serie de pruebas específicas. Si los resultados no satisfacen al árbitro, este puede optar por no usar el sistema. Debe tomar esta decisión al menos 60 minutos antes de que arranque el partido. Se debe informar al organizador de la competición finalizado el partido.

3. ¿Cómo recibe el árbitro la información?

Si el balón ha cruzado completamente la línea, el sistema de detección de goles lo notifica automáticamente a los oficiales de partido en un segundo. El mensaje aparece en el reloj del colegiado y su equipo.

4. ¿Se usará el sistema en otros escenarios durante los partidos?

El IFAB ha afirmado que el sistema de detección de goles solo puede usarse para determinar si se ha metido gol y mostrar esta información. Por tanto, el sistema solo se aplicará en las líneas de meta y únicamente tendrá como fin aclarar si el balón ha entrado en la portería.  

5. ¿Qué papel tiene la asociación en el uso del sistema?

Se recomienda que los árbitros reciban la formación necesaria para que sepan cómo funciona el sistema antes de usarlo en un partido por primera vez. También se debería crear un proceso automático para que el organizador de la competición pueda ser informado sobre el funcionamiento del sistema una vez finalizado el partido.