La FIFA publica directrices sobre el reciclaje de césped artificial

Desde que se lanzó el Programa de Calidad de la FIFA para césped artificial en 2001, el ente rector del fútbol mundial no ha cesado de desarrollar estándares para adaptarse a los nuevos tiempos. La labor de la FIFA se ha centrado en adaptar las superficies sintéticas para el fútbol profesional, uniformizar los protocolos de pruebas con los de otras disciplinas deportivas en cumplimiento de la normativa internacional e investigar en profundidad sobre los aspectos mecánicos, biomecánicos y médicos del césped artificial.

El reciclaje y el resto de opciones para el tratamiento de residuos de los campos artificiales han ido adquiriendo cada vez más relevancia para las autoridades locales y los propietarios de campos envejecidos. Tras una fase de consultas a empresas del sector, los miembros del Programa de Calidad de la FIFA, del Departamento de Sustentabilidad y Diversidad y de la Subdivisión de Servicios a las Federaciones Miembro seleccionaron a la compañía Eunomia Research & Consulting para que redactase un conjunto de buenas prácticas sobre la reutilización y el reciclaje del césped artificial. El documento describe las consecuencias que determinados componentes del césped artificial pueden tener para el medioambiente, y señala los beneficios de los distintos métodos existentes para el tratamiento de los campos de césped artificial cuando dejan de usarse.

Asimismo, las directrices destacan la necesidad de aumentar el nivel de concienciación sobre el reciclaje de estos campos, y ofrecen información útil para los propietarios que desean instalar o renovar sus instalaciones. En ambos casos, lo importante es analizar las implicaciones de las distintas opciones disponibles para desechar el césped, que pueden variar entre reutilizar y reciclar a incinerar y depositar en vertederos. Las decisiones deben tomarse de manera reflexionada caso por caso, teniendo en cuenta las condiciones locales. Otros dos buenos motivos para familiarizarse con el tema son, por un lado, la necesidad de conocer mejor la oferta existente para «reciclar» y, por el otro, el cumplimiento de la legislación vigente en materia de tratamiento de residuos.

Consulte aquí el estudio completo:

Environmental impact study on artificial football turf