Una alfombra cada vez mejor y más popular

La FIFA ha creado un programa de control de calidad para establecer un estándar internacional para superficies de juego de césped artificial. Las superficies admitidas podrán utilizar la prestigiosa denominación FIFA RECOMMENDED. En el primero de dos artículos nos ocupamos de los nuevos avances en el sector de los terrenos de juego artificiales. En el próximo número de FIFA Magazine trataremos el concepto de calidad de la FIFA para césped artificial.

El club Premiá (2ª división española) disputa sus partidos locales en esta superficie de césped artificial.
Se necesitará mucho tiempo y esfuerzo para desplazar la grama natural como superficie de juego en el fútbol. El césped natural es suave y elástico y la superficie subyacente es bastante dura como para resistir una amplia variedad de movimientos, pero, al mismo tiempo, suficientemente blanda para absorber caídas y entradas de jugadores. El césped natural sería, sin duda alguna, absolutamente perfecto si no fuera por algunos pequeños detalles - el clima y los jugadores.

Las técnicas modernas han conseguido dominar varias condiciones climatológicas adversas, p.ej. calefacción subterránea para el hielo y la nieve; sistemas de drenaje para fuertes precipitaciones; sistemas de riego convencionales y subterráneos para terrenos secos; sin embargo, ni siquiera estas técnicas avanzadas pueden solucionar las situaciones climatológicas extremas. Lo que más necesita el césped es sol y lluvia, pero en la actualidad, numerosos estadios están construidos con tribunas tan amplias, inclinadas y cubiertas con techos, que algunas partes del terreno de juego nunca reciben los rayos solares.

El primer césped artificial fue instalado en los años sesenta en el Houston Astrodome y, en la siguiente década, aparecieron cada vez más terrenos con hierba sintética en los estadios de béisbol y fútbol americano en EEUU. Los clubes de fútbol observaban con interés este desarrollo y algunos lo emularon. El Dr. Eric Harrison, presidente de la Comisión de Estándar Europeo de Pavimentos Deportivos y consultor de la FIFA, dice al respecto: "A comienzos de los años ochenta, un reducido número de clubes eliminó las gramas naturales para sustituirlas con césped artificial, sobre todo el Luton Town, Queens Park Ranges, Preston, Oldham y Stirling Albion. Sin embargo, los hinchas no estaban muy contentos con el juego que se desarrollaba en estas superficies y los jugadores las odiaban. El rebote de la pelota era imprevisible - generalmente saltaba muy alto, rodaba demasiado rápidamente sobre la superficie artificial y, lo peor de todo, cada jugador que marcaba al adversario con una entrada deslizante terminaba con quemaduras de tercer grado. Además, la estabilidad del terreno resultaba ser muy variable, ya que -al igual que una alfombra- el césped artificial se extendía o arrugaba, dejando un terreno de juego ondulado".

En el transcurso de uno o dos años, las ligas de fútbol de Inglaterra y Escocia dictaron un plazo moratorio respecto al uso del césped artificial, eliminándolo de partidos oficiales.

Una pesadilla
En la actualidad, las Reglas de Juego no especifican absolutamente nada sobre la superficie de juego y queda al criterio de las asociaciones y ligas individuales utilizar la superficie que deseen. Hoy día, no existe ninguna liga superior que haya homologado los terrenos de césped artificial. Sin embargo, estos están apareciendo poco a poco en ligas inferiores y de aficionados, así como en países donde el calor puede convertir el mantenimiento de la grama en una pesadilla.

En el marco del programa de desarrollo Goal de la FIFA, en el estadio nacional de Monrovia (Liberia) se instaló un campo con césped artificial. En la imagen vemos al Presidente de la FIFA Joseph S. Blatter supervisando el estado delagrama.Foto: Sando Moore
Georg Cumming, Jefe de Desarrollo Técnico de la FIFA dice: "La tecnología desempeña cierto papel en las Reglas de Juego y observamos, desde este punto de vista, los desarrollos en el sector del césped artificial. De hecho, en la circular 707, la FIFA autorizó disputar partidos clasificatorios para todas sus competiciones, incluida la Copa Mundial, en césped artificial en aquellos lugares donde no exista una superficie de césped convencional adecuada y a condición de que se solicite la autorización de la FIFA al menos dos meses antes del partido correspondiente".

El césped artificial se fabrica de forma muy similar a las alfombras. Es así que los fabricantes de césped artificial tienden a encontrarse en ciudades donde existe una gran industria de fabricación de alfombras. Los materiales habitualmente utilizados son el nylon, el polipropileno o el polietileno, entramados en una base de material sintético tejido de aproximadamente cuatro por ochenta metros.

Para instalar un césped tal, se requiere mucho trabajo preparatorio. Se deberá excavar el antiguo terreno a cierta profundidad para poder colocar la base. La profundidad y el material de la base variarán de país en país, de modo que no existe una norma fija - dependerá de los materiales locales a disposición y asimismo de las condiciones climáticas. Sin embargo, por regla general, en un clima templado como en Europa del Norte, la capa básica consistirá de piedra triturada, luego dos capas de asfalto - típicamente una hilera de base y una hilera de "desgaste" (se han utilizado ya bases no ligadas, consistentes de una combinación de arenisca y piedra volcánica). La finalidad de la base no es únicamente ofrecer una capa totalmente plana y de soporte para colocar el césped artificial, sino lograr asimismo la mayor permeabilidad posible para permitir que el agua de lluvia pueda evacuarse completamente. A continuación, los rollos de alfombra se colocan en secciones a lo largo de la capa básica y se pegan en las junturas. Luego, se colocan toneladas de relleno, consistente de caucho o una mezcla de arena y caucho, a una profundidad de unos 35 a 50 mm, dejando libre unos 15 mm de fibra de grama sobre el nivel del relleno.

Esta mezcla de caucho y arena constituye un factor muy interesante. La arena se utiliza porque está formada por finos gránulos de piedra, aunque se debe emplear únicamente arena de río, con gránulos redondos, y no arena de mar, la cual está formada básicamente por conchas trituradas que resultan ser muy filosas. La arena apoya las fibras de grama artificial.

Sin embargo, la arena sola tiene dos desventajas. Primero, absorbe energía. Todo aquél que ha corrido ya sobre arena sabe lo fatigoso que es - los pies se hunden y cada paso requiere más energía que en una superficie de apoyo elástica. Segundo, con el transcurso del tiempo, la arena se vuelve compacta y se endurece, lo cual hace que sea desagradable jugar en dicha superficie, además de causar frecuentemente lesiones. El caucho, por otra parte, es ligero y elástico, y ofrece la elasticidad que el jugador requiere para correr. Los gránulos de caucho están fabricados generalmente con caucho reciclado, molido en pequeñas partículas.

Cada año aporta nuevos refinamientos y mejoras. Llegará el día en que el césped artificial equivalga exactamente al césped natural y, entonces, las ventajas serán incalculables, también para el fútbol de máxima categoría.