Una noche histórica en Helsinki

El estadio Finnair de Helsinki, concluido hace tan sólo unos días con un campo artificial ultramoderno homologado por la FIFA, inició su andadura en el fútbol competitivo el 15 de mayo de 2003, cuando el HJK Helsinki y el FC Jokerit inauguraron la temporada de la primera división finlandesa (Veikkausliiga) con un empate 1-1. El impresionante terreno de juego será el primer campo artificial en celebrar un torneo final de la FIFA, ya que está previsto que este verano sea el escenario de no menos de diez partidos del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Finlandia 2003.

Ninguno de los jugadores de los dos equipos capitalinos pareció tener dificultades con la nueva superficie. Y no es de extrañar: desde luego ninguno de ellos jugaba por primera vez sobre una cancha "no natural", dado que el clima nórdico y los duros inviernos de Finlandia hacen que los céspedes de hierba natural sean un recurso más bien escaso.

Un estreno muy equilibrado
A pesar de que los dos goles se marcaron desde el punto penal, el duelo estuvo caracterizado por un fútbol muy fluido.

El lateral izquierdo del HJK, Liro Aalto, tenía un punto de vista realista respecto al nuevo terreno: “Las circunstancias hacen que el césped artificial sea una alternativa muy necesaria en Finlandia". El mediocampista del Jokerit, Petri Helin, coincidía con la opinión de su contrincante: "La situación en Escandinavia hace muy necesario el césped artificial".

i bien nadie duda que la hierba natural siempre será la superficie preferida de los futbolistas, no hubo que lamentar ninguna lesión durante el encuentro.

Cita de Helsinki con la historia
El director del torneo Finlandia 2003 y miembro del Comité Organizador Local, Lennart Wangel, se sentó hace poco con un representante de FIFA.com para comentar los pasos de gigante que se están dando en el campo de la hierba artificial. Wangel no tenía dudas al respecto: "La tecnología (de los campos artificiales) ha llegado muy lejos, es difícil de creer".

El 30 de agosto de 2003, el campo de Helsinki, que durante la competición sub-17 lucirá su antiguo nombre de estadio Töölö, se convertirá en el primero de su clase en albergar una final de la FIFA.

La FIFA aspira a igualar el terreno
En su intento por crear un entorno competitivo en los rincones del planeta del fútbol donde la hierba natural representa un serio problema logístico, la FIFA ha tomado medidas para hacer efectiva su ayuda también en este respecto. Con el lanzamiento de sus normas de calidad para césped artificial en 2001, la FIFA dio un paso importante para atender la demanda generalizada de unas normas de calidad para terrenos artificiales aceptadas universalmente. El progreso se hizo patente el 28 de febrero de 2002 con la introducción de un programa de licencias y certificación, que condujo luego a la creación de la categoría "Recomendado por la FIFA" y a una norma de calidad global.

Actualmente, existen en el mundo cerca de 40 estadios que ostentan la etiqueta de "Recomendado por la FIFA", lo cual les autoriza a celebrar torneos oficiales de la FIFA.

Un trasplante de césped muy oportuno
Mientras el equipo de instalación se afanaba arrancando la hierba existente, 28 camiones transportaban las tiras gigantes de 74 metros de longitud del nuevo césped hacia Helsinki. La nueva "hierba", Mondoturf Ecofill 60 II NST, había partido a toda velocidad desde Italia tras ser manufacturada por Mondo S.P.A. La diligencia era esencial, pues sólo quedaban ocho días para dar los toques finales antes del duelo de Helsinki.

egún Jarmo Koskinen, que supervisó el colosal proyecto de instalación junto a Markus Keller, todo salió según lo previsto.

"Los plazos eran muy ajustados, especialmente con el partido de inauguración a la vuelta de la esquina," explicó Koskinen. "Pero en general el clima cooperó con nosotros".

Pese al cambio de terreno de juego, el personal de mantenimiento del estadio Finnair no perderá su empleo con la desaparición de la hierba natural. Dado que ahora es necesario cuidar una capa de 60 mm de césped y relleno cauchutado, otra capa de 20 mm de gravilla fina y dos capas mayores de grava y suelo compactado extendidas sobre un sistema de calefacción subterráneo, la nueva superficie necesitará casi tantos cuidados como la hierba de verdad.

"El personal de mantenimiento del terreno de juego de Finnair se quedará con nosotros", observó Koskinen, "aunque creo que, con el tiempo que hace aquí en Finlandia, su trabajo resultará un poco más fácil".